Explorando el café de
especialidad de venezuela:
Un tesoro gourmet por descubrir…
Aunque en la actualidad Venezuela no se conozca fuera de sus fronteras por su café, debemos destacar que hace 100 años atrás ocupó uno de los lugares más relevantes en el ranking de producción y exportación de café a nivel mundial. El declive devino con la irrupción y rápido desarrollo de la industria petrolera. Sin embargo, una buena noticia es que existe una nueva generación de caficultores motivada que intenta recuperar el puesto y renombre que se merece el café venezolano.
Circunscribiéndonos al café de especialidad de Venezuela, parecía imposible hablar de él hasta hace muy poco tiempo. Su cultivo comenzó a partir del año 2010, y las fincas que han incursionado en su producción y experimentación representan a la nueva generación de caficultores que se esmeran cada vez más por obtener un café de calidad que destaque y lo distinga.
Asimismo, el país cada vez más toma conciencia de su potencial en materia del café de especialidad, celebrándose incluso encuentros internacionales en Caracas para darle más reconocimiento a los caficultores, y visibilidad al gran producto que desarrollan.
Poco a poco Venezuela comenzará a ganar reconocimiento dentro de la industria del café internacional gracias a la calidad de sus granos y a las prácticas de cultivo sostenibles
¿Cómo es a grandes rasgos el café de especialidad venezolano?
Venezuela produce principalmente café arábica, que se considera de mayor calidad. Entre las variedades cultivadas se encuentran Typica, Caturra, Maragogipe, Geisha, Catuai Amarillo, Castillo, Bronceado, Bourbon Rojo, Geisha, Monte Claro.
Los cafés de especialidad venezolanos a menudo se caracterizan por su acidez brillante, notas frutales y florales, y sabores complejos que varían según la región y las condiciones de crecimiento. Los catadores a menudo encuentran sabores que recuerdan a cítricos, chocolate, nueces y miel.
De la misma manera, según el proceso que se aplique, en los cafés de especialidad venezolanos, podemos encontrar aromas y sabores maravillosos. En sus cafés lavados, por ejemplo, se pueden apreciar fragancias a frutos rojos y aromas cítricos, a vainilla, a pino y a azúcar moscabada, con una extraordinaria acidez cítrica, cuerpo sedoso y sabor residual a chocolate, muy agradable.
Los cafés de especialidad naturales destacan por sus fragancias a frutos pasas, aromas a sandía y chocolate negro, cuerpo cremoso y sabor residual a chocolate y avellanas tostadas. Mientras que, en el caso de los cafés venezolanos de especialidad sometidos a fermentación anaeróbica, predominan fragancias a vinos de frutas, chocolate y frutas confitadas y aromas a melón, sandía y uvas.
Por otra lado, en aras de la sostenibilidad, muchos productores de café en Venezuela se están moviendo hacia prácticas sostenibles y orgánicas, lo que contribuyen a la calidad del café y al cuidado del medio ambiente.
En definitiva, el café de especialidad venezolano es una joya que irá cautivando al mundo entero.